Conclusiones de ejercicios prácticos de preparación ante crisis en Europa
La EFSA desarrolló en el año 2025 dos ejercicios de preparación ante crisis con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta europea ante incidentes que combinan la sanidad animal,
la salud pública y la seguridad alimentaria. Los ejercicios identificaron áreas de mejora, especialmente en coordinación temprana, gestión de desinformación y armonización de mensajes, pero también confirmaron la eficacia del enfoque One Health para fortalecer la respuesta ante incidentes complejos.
Ambos ejercicios, uno interno y otro externo, están enmarcados en la estrategia plurianual de EFSA orientada a mejorar la coordinación interinstitucional y la eficacia comunicativa en situaciones de crisis.
El ejercicio interno se centró en el papel de EFSA durante un incidente de sanidad animal que evoluciona hacia una amenaza transfronteriza grave para la salud, a través de un brote ficticio de encefalitis japonesa. Las principales conclusiones fueron las siguientes:
- Necesidad de clarificar el rol de portavoz en este tipo de crisis, ya que la ausencia de un portavoz claramente definido puede generar incoherencias en los mensajes y conllevar desalineación institucional con impacto reputacional negativo y pérdida de confianza pública.
- Importancia de la coordinación temprana entre agencias antes de la solicitud formal de una evaluación de riesgos, para evitar retrasos en la respuesta conjunta y divergencias en la narrativa pública.
- Necesidad de gestionar la desinformación, ya que puede escalar antes de que se active la coordinación y se pierde el control del relato en las fases tempranas de la crisis. Se recomienda desarrollar protocolos específicos de gestión de la desinformación.
- Valor del enfoque One Health para integrar sanidad animal, salud pública y seguridad alimentaria en la comunicación de crisis, ya que los escenarios complejos requieren equipos multidisciplinares y coordinación a todos los niveles.
El ejercicio externo se centró en evaluar la respuesta multinacional ante un brote transmitido por vectores, y fue coordinado por el Instituto Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR), simulando un brote vectorial transfronterizo. En esta ocasión, se evaluó la capacidad de los EEMM para activar y adaptar sus planes de contingencia, la coordinación entre autoridades nacionales y agencias europeas, la aplicación práctica del enfoque One Health en un contexto multinacional y la toma de decisiones bajo presión en un escenario dinámico. El evento tuvo una valoración muy positiva, evidenció la importancia de la comunicación de crisis como elemento central, reforzó la necesidad de mecanismos de coordinación robustos y ágiles y confirmó la necesidad de seguir desarrollando actividades de preparación, especialmente bajo el enfoque One Health.
