El Comité Científico Asesor de Seguridad Alimentaria de la ACSA ha elaborado un informe que describe los dos efectos adversos que provoca a las personas la ingesta de histamina y otras aminas biógenas presente en alimentos: la intoxicación escombroidea y la intolerancia a la histamina.

Este informe concluye subrayando la necesidad de mayor concienciación por parte de las personas consumidoras y estrategias de gestión adecuadas por parte de las empresas con el fin de disminuir los riesgos y proteger la salud pública.



Los alimentos susceptibles de contener altos niveles de histamina u otras aminas biógenas son:

  • Alimentos frescos que se deterioran microbiológicamente con facilidad (carne, pescado, etc.)
  • Productos derivados de carne o pescado que se han elaborado o conservado en condiciones higiénicas poco adecuadas.
  • Alimentos y bebidas obtenidos por fermentación o maduración.
  • Alimentos que contienen sangre o vísceras.
  • Algunos productos vegetales (p. ej. tomate, berenjena).

Por un lado, la intoxicación alimentaria es una reacción aguda causada por la ingestión de alimentos con altos niveles de histamina, principalmente en pescados y carnes mal conservados. Los síntomas incluyen enrojecimiento, cefalea, palpitaciones, náuseas y diarrea, y suelen aparecer rápidamente tras el consumo del alimento con alto contenido de histamina.


Por otro lado, la intolerancia a la histamina es una reacción crónica en la que el cuerpo no puede degradar adecuadamente la histamina ingerida, provocando síntomas similares a los de otras intolerancias, como congestión nasal, urticaria, dolor abdominal y migrañas. Esta intolerancia puede estar relacionada con deficiencias en la enzima diaminooxidasa (DAO), encargada de metabolizar la histamina.


El documento también analiza otras aminas biógenas presentes en alimentos, como la tiramina y la cadaverina, que pueden potenciar los efectos de la histamina o causar reacciones adversas por sí mismas.

Este informe concluye subrayando la necesidad de mayor concienciación por parte de las personas consumidoras y estrategias de gestión adecuadas por parte de las empresas con el fin de disminuir los riesgos y proteger la salud pública.