El Comité Científico de la AESAN ha publicado un exhaustivo informe que analiza los efectos del cambio climático sobre el riesgo de transmisión de patógenos alimentarios.



Los cambios en los patrones climáticos, como la reducción/incremento de lluvias, el aumento de las temperaturas y la mayor recurrencia de fenómenos extremos, producen consecuencias tanto directas como indirectas en la Salud Pública. Entre ellas se incluyen la falta de agua segura para el riego, el uso intensivo de productos fitosanitarios por la resistencia de plagas, las dificultades para conservar la cadena de frío y la mayor frecuencia de inundaciones que arrastren contaminantes químicos -como metales pesados o plaguicidas- hacia las fuentes de agua.

Los eventos climáticos extremos, como las olas de calor, las tormentas, las lluvias torrenciales y las sequías han aumentado en frecuencia e intensidad. Estos fenómenos generan:

  • Condiciones favorables para la proliferación de patógenos al afectar a sistemas de tratamiento de agua.
  • Incremento en la susceptibilidad de los animales a enfermedades, aumentando la excreción de patógenos.
  • Alteraciones en los patrones temporales de enfermedades infecciosas.
  • Desarrollo de resistencias bacterianas debido al uso intensivo de antimicrobianos de uso veterinario. El cambio climático favorece la resistencia bacteriana al alterar temperaturas y ecosistemas, lo que incrementa el estrés en animales y fomenta el uso de antimicrobianos.
  • Introducción de vectores de patógenos en nuevas zonas agrícolas.
  • Transporte de agentes infecciosos hacia tierras de cultivo a través de inundaciones.

En este informe se listan los patógenos de mayor potencial incidencia para la AESAN:

Grupo Género / Especie
Bacterias Vibrio spp. (V. parahaemolyticus, V. vulnificus, V. cholerae) Salmonella spp. (S. enterica serovar Typhimurium, S. enterica serovar Enteritidis) Campylobacter spp. (C. jejuni, C. coli) Escherichia coli patogénico (EHEC O157:H7, EPEC, ETEC, EAEC, EIEC, DAEC) Aeromonas spp. (A. hydrophila, A. caviae, A. veronii biovar sobria, A. salmonicida, A. dhakensis, A. schubertii) Listeria monocytogenes Bacillus cereus Mycobacterium avium complex Shigella dysenteriae Leptospira spp. Enterococcus spp.
Hongos Aspergillus spp. (A. flavus, A. parasiticus, A. carbonarius) Fusarium spp. (F. verticillioides, F. graminearum) Penicillium spp. (P. verrucosum, P. expansum) Alternaria spp.
Virus Norovirus Virus de la hepatitis A Rotavirus Enterovirus Virus de la hepatitis E Virus de la diarrea epidémica por coronavirus (PEDV) Astrovirus
Parásitos Cryptosporidium spp. (C. hominis, C. parvum) Cyclospora cayetanensis Giardia duodenalis Toxoplasma gondii Ascaris spp. (A. lumbricoides, A. suum) Trichuris trichiura Trichinella spp. (T. spiralis) Echinococcus spp. (E. granulosus, E. multilocularis) Taenia spp. (T. saginata, T. solium) Fasciola spp. (F. hepatica) Paragonimus spp. Angiostrongylus spp. Anisakis spp. Capillaria spp. Toxocara spp. Trichostrongylus spp. Opisthorchis spp. (O. viverrini, O. felineus) Clonorchis sinensis

Preocupan particularmente los patógenos con baja dosis infecciosa, como los virus entéricos y Campylobacter spp., aquellos con alta persistencia ambiental, como el complejo Mycobacterium avium, y los que toleran variaciones extremas de temperatura y pH, como Salmonella y Escherichia coli. Además, algunos patógenos, como Coxiella, pueden ser transportados largas distancias por el viento, aumentando su capacidad de dispersión.


Entre las medidas prioritarias, la AESAN propone:

  • Reforzar la educación ciudadana sobre riesgos alimentarios vinculados al cambio climático.
  • fortalecer los sistemas de vigilancia con tecnologías emergentes y plataformas digitales,
  • impulsar la investigación interdisciplinar,
  • fomentar la cooperación internacional en políticas de mitigación,
  • mejorar la infraestructura sanitaria,