Esta nueva edición de la OMS sobre vigilancia de enfermedades transmitidas por alimentos supone una herramienta más completa, actualizada y operativa para impulsar la vigilancia, respuesta e integración de datos sobre enfermedades transmitidas por alimentos en todo el mundo.

Con estas mejoras respecto a los manuales de 2017, la Organización Mundial de la Salud busca fortalecer la capacidad de los países para anticipar y responder de forma eficaz a los riesgos alimentarios emergentes, contribuyendo a una mayor seguridad alimentaria internacional.


A continuación, se resumen las mejoras más relevantes:  

  • Incorporación de principios guía revisados y explicaciones más completas sobre la importancia estratégica de la vigilancia y la respuesta a enfermedades transmitidas por alimentos para la salud pública.
  • Detalles del cumplimiento del RSI (Reglamento Sanitario Internacional, 2005) en detección y evaluación temprana de eventos que podrían constituir emergencias de salud pública.
  • Nueva herramienta de autoevaluación para que los países puedan examinar sus capacidades, identificar su etapa de desarrollo y definir prioridades de mejora.
  • Nuevos contenidos sobre la relación entre la vigilancia de enfermedades transmitidas por alimentos y el control de la contaminación alimentaria, un aspecto clave para evaluar riesgos y reforzar la toma de decisiones basada en evidencia científica.
  • Identificación de prioridades emergentes, como la influencia de los factores climáticos y ambientales en los riesgos transmitidos por los alimentos.

La actualización contempla 5 documentos, con contenidos organizados en tres etapas que abarcan desde los sistemas básicos de vigilancia hasta la integración avanzada de datos a lo largo de la cadena alimentaria.

  1. Manual introductorio
  2. Etapa 1 (A): Vigilancia basada en indicadores y eventos
  3. Etapa 1 (B): Investigación de brotes
  4. Etapa 2: Fortalecimiento de la vigilancia basada en indicadores
  5. Etapa 3: Integración de datos a lo largo de la cadena alimentaria